Dulce introducción al caos

Vivir y enredarse. Desenredarse y vivir más aún.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Mi (ex)vecino


Nunca he conocido a nadie tan parecido a su perro como mi exvecino del tercero. Ojos azules cristalinos, pelo canoso. Y guapo, muy guapo. Dueño de un husky siberiano.

Vivíamos en una casa en la que se oía todo. Sin hacer ningún esfuerzo yo sabía cuando subía, bajaba, se duchaba y alguna cosa más íntima. Estos bloques de corchopan en los que habitamos no dan casi lugar ni a la vida privada.

El caso es que poco a poco nos fuimos conociendo, los tres. A mí me interesó mucho este tipo, su pasado de novela y su perro. Un día me invitó a cenar. Bebimos vino y charlamos un buen rato en la terraza. Acabamos no sé cómo medio enredados en el sofá.

También fumamos un poco. Pero nada fue suficiente para que yo dejase de fijarme con horror en el suelo de su casa, exactamente igual al de la mía, pues éramos vecinos... pero no cabía ni un pelo más de su perro. Un escenario desalentador.
 
Yo no soy muy tiquismiquis y el tío me atraía bastante pero hay cosas que, aunque a los demás resulten invisibles, a los ojos propios les parecen la materialización de la anti lujuria.

Todavía nos llamamos de vez en cuando. Me gustaría preguntarle si aún tiene el perro, pero me da pereza que me diga que sí.

Demasiado rock and roll.


domingo, 18 de noviembre de 2012

¿Qué puedo hacer?


"Me como mucho el tarro, tengo esa costumbre tan de... desgraciao".

Antonio Luque (Sr. Chinarro)


martes, 13 de noviembre de 2012

Presente


El pasado es una trampa de la memoria.
El futuro, de la imaginación.

Aquí estoy, meciéndome en un tiempo sin tiempo.
Suspendida en un instante de infinito.
Colgada de una estrella.
Ojos abiertos.
Yo.


Bidegorri, pour moi


viernes, 9 de noviembre de 2012

Entre los párpados (I)


LA NOCHE / 1 
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta. 

LA NOCHE / 2 
Arránqueme, Señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme. 

LA NOCHE / 3 
Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un abismo. 

LA NOCHE / 4 
Me desprendo del abrazo, salgo a la calle.
En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna.
La luna tiene dos noches de edad.
Yo, una. 
Eduardo Galeano


martes, 6 de noviembre de 2012

Otredad

"La otredad es un sentimiento de extrañeza que asalta al hombre tarde o temprano, porque tarde o temprano toma, necesariamente, consciencia de su individualidad".
Octavio Paz

Hay momentos en que esa extrañeza me abruma: pienso en mi individualidad, que es siempre la misma... y parece que fuera de mí nada exista. Es extraordinario cuando ocurre. Segundos de consciencia plena de mi singularidad. Y de lo lejos que está de la singularidad de cualquier otra persona. Soledad inherente. Destellos de cordura solitaria. Momentos de claridad. Duele a veces, pero es lo que hay.