Dulce introducción al caos

Vivir y enredarse. Desenredarse y vivir más aún.

jueves, 4 de octubre de 2012

Sobrevivir al vacío

Cuidado con el vacío, se comporta como una ventosa que se te agarra al alma.
Y el otoño cataliza el proceso.

Da vértigo. Miedo. Ganas de salir corriendo.
Pero el vacío, en realidad, no es nada.

Nada. Nunca. Nadie. No.
No hay palabras amables para el vacío.
La única posibilidad que deja es sobrevivirle.


2 comentarios:

  1. Neruda en sus Odas elementales, le dedica una de sus Odas al Otoño.Siempre recuerdo estos versos, en momentos "llenos" de ese vacío que, si AdaRed como "una ventosa que se te agarra al alma"

    "Difícil
    es
    ser otoño,
    fácil ser primavera."

    La primavera aparece llena, plena de todo; El otoño sin embargo, desnuda a los árboles, y todo parece quedarse vacío. Sólo hace falta sentir y oler la lluvia, para recordar que aún no viendo, bajo la tierra hay semillas, y se está preparando la tierra para parir, para ser madre de nuevo
    Como dice Neruda (y ahora si acudí a mi librito de la desaparecida Editorial mexicana Losada para no saltarme ningún verso)

    "Así de las raíces
    oscuras y escondidas
    podrán salir bailando
    la fragancia
    y el velo verde de la primavera"

    Saber esperar, a veces, sí, se desliza cuesta arriba.

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  2. Así es: cuesta esperar...
    Pero el otoño también tiene multitud de frutos. Y bien ricos!

    Un beso, Victoria

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