Dulce introducción al caos

Vivir y enredarse. Desenredarse y vivir más aún.

miércoles, 1 de agosto de 2012

6 acordes


Seis acordes pueden cambiar una vida. O dos. Si no, que se lo pregunten a Leonard Cohen. He encontrado por casualidad las palabras que dijo al recibir el Premio Principe de Asturias de las Letras en el 2011. Hay algo conmovedor en este hombre de voz rasgada. También en lo que cuenta. Y en lo que canta.

El caso es que para mí, habla de regalos. Y da su agradecimiento: a la tierra, a la voz de Lorca que le dio permiso para descubrir su propia voz, al español que le regaló esos seis acordes y decidió marcharse... quién sabe si regalándole también curiosidad por seguir explorando, más allá de la tristeza.

Me hace pensar en la infinidad de regalos que nos hacen: unas palabras, un tiempo compartido, un olor, una canción... Cada día nos llega algo de los demás, en mil y una formas. Regalos que pueden cambiarte la vida o, al menos, enriquecerla. Y también me hace pensar en lo vulnerable de lo vivo. Hoy aquí, mañana allá.

Por eso hay que tener los sentidos despiertos para no pasar por alto ninguno de los regalos que recibimos. Y no olvidar que, aunque a veces parece que has cogido un raíl que te lleva hacia el norte, un día te llegan seis acordes casuales de alguien que se cruza levemente en tu camino y continuas, inevitablemente, hacia el sur. 

Gracias Leonard! 



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