Dulce introducción al caos

Vivir y enredarse. Desenredarse y vivir más aún.

miércoles, 25 de abril de 2012

Efímero


Felicidade se acha é em horinhas de descuido 
                                                               Joao Guimaraes Rosa


La felicidad llega cuando te despistas, cuando no estás pendiente de si viene o va. 
Es una novia caprichosa, ésta.
Y efímera.
 
Como el olor de la tormenta del sábado pasado.
O después, cuando el cielo y el suelo se empeñaron en componer un lienzo bellísimo...


Como el abrazo que esperas. O incluso más, el que ni imaginas.
En algunas palabras también se esconde.

También se entretiene en la música, donde me abandono tantas y tantas veces. Esos ratitos con banda sonora en los que sólo puedo ser feliz, porque todo discurre en tanta armonía que es imposible no dejarse llevar al otro lado. 

Maravillosas horillas de descuido.

Algunas veces la felicidad llega de rebote, como me ocurrió ayer.

Gracias, Loreena. Un poco por todo.

4 comentarios:

  1. Para que nos sorprenda sólo hay que estar bien atento y predispuesto a ella.

    Ultimamente no comento tanto pero siempre procuro pasar por aquí.Me gusta como escribes.

    Abrazos y saludos afectuosos!

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  2. En esto discrepo: yo creo que para que nos sorprenda no hay que estar atenta sino cuanto más despistada, mejor...

    Muchas gracias por seguir pasando; yo últimamente también estoy más silenciosa.

    Es una auténtica felicidad que te gusten mis palabras.

    Un abrazo

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  3. Yo también le doy gracias a Lorena por contribuir con momentos muy felices y por supuesto a la compañera que me invitó a asisir al concierto, sin cuya invitación no podría haber podido disfrutar de ese momento.

    Gracias. Te debo una

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    Respuestas
    1. Me debes media, la otra media a Marcos, ya sabes.
      ;)

      Un beso grande

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