Dulce introducción al caos

Vivir y enredarse. Desenredarse y vivir más aún.

lunes, 28 de noviembre de 2011

El abrazo

Me gustan los abrazos sentidos, integrales, como el pan de mi panadero preferido, en los que me puedo hacer un ovillo y permanecer enredada semanas enteras.
También me gustan los besos de película. 
Pero hay algo en el tacto, en el abrazo, que me conmueve siempre. En el abrazo de verdad. La propiocepción de un buen abrazo, lo llamaría yo. Cuando recibo un abrazo de calidad, hay endorfinas que se liberan en mi torrente sanguíneo y danzan por acá y por allá, celebrando estos instantes de dicha.

Detrás de todo lo real e imaginable, siempre está la búsqueda de un abrazo. 
Me da por pensar que es como si el abrazo completase desde fuera lo que nos resulta complicado completar desde dentro. Una persona sola, sin posibilidad de abrazarse, nunca podría ser tan feliz como una persona abrazable. Una persona que abraza a otra está en el camino correcto. Es una persona con un plus. 
Pero cuando abracéis, no olvidéis hacerlo con la intensidad, la determinación y la dulzura precisas.
Así todo irá bien.

domingo, 27 de noviembre de 2011

El cielo sabe...

El cielo sabe de ángeles y también de sus sonidos...
Eso, entre otras muchas cosas.
El cielo es una fuente inagotable de luz. Y luz me proporcionó el concierto de estos chicos, Jenny and The Mexicats, que el viernes pasado se acercaron al teatro Arbolé.
Con un contrabajo, guitarra acústica, cajón flamenco y otras percusiones, bajo -sólo a ratos-, una trompeta y una voz, sí, venida del mismísimo cielo, son capaces de hacerte viajar del paraiso más paradisiaco a la pachanga más bullanguera, pasando por múltiples estados intermedios e inclasificables.
Lo dice el percusionista: no hacen fusión; cada uno hace lo que le gusta y simplemente lo tocan juntos, formando un collage de lo más variopinto, pero con un sonido potente y sorprendente.
Se nota que lo pasan bien.
Y eso les da una frescura envidiable.
Gracias al cielo, por abrirse paso entre la niebla y dármelos a conocer.

jueves, 24 de noviembre de 2011

domingo, 6 de noviembre de 2011

Afortunada

Despertar un domingo de mal tiempo, a la hora que me da la gana, resguardada en casita; desayunar tranquilamente con música de fondo como esta canción...
mmmmm
No me puedo quejar, la verdad.


Hacía muchísimo que no la escuchaba. Y eso que hubo un tiempo en que no podía dejar de hacerlo. Gracias a Paquito, que me grabó entonces los discos de Salif Keïta y así me lo presentó.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Breve aproximación a la lejanía

Últimamente las preguntas no tienen respuesta, las palabras son mudas y las ausencias cada vez más presentes.
Y en medio de este panorama de silencio elocuente, tan desalentador como esperanzado, me acerco y te alejas, te vienes y me voy, susurrando a gritos por los rincones de nuestro ancho mundo.
Que no entiendo nada, aunque nunca antes estuve tan cerca de la verdad.
Que no me arrepiento de aproximarme a tu lejanía, pues es en el viaje donde reside mi dicha.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Sugestiva

Así es esta canción y así es Maya, mi sobrina de 17 días.
Pura emoción es lo que sugiere.
Una tía babeante