Dulce introducción al caos

Vivir y enredarse. Desenredarse y vivir más aún.

sábado, 19 de junio de 2010

Cerezas

Tiempo de cerezas
de sandía
de piel desnuda
y sudor.
Abruma tanta quemazón
de un tiempo que llega
colmado de luz.
Intuyo el ambiente
de días largos
noches cortas
y amaneceres limpios
que se empeñan en recordar
que pese al sofoco
el mundo gira.


Año cereziano, por Ada Red

miércoles, 16 de junio de 2010

Monstruo de papel

Lucha de gigantes
convierte el aire
en gas natural.
Un duelo salvaje
advierte lo cerca
que ando de entrar.
En un mundo descomunal
siento mi fragilidad.
Vaya pesadilla
corriendo con una
bestia detrás.
Dime que es mentira
todo, un sueño tonto
y no más.
Me da miedo la enormidad
donde nadie oye mi voz.

Deja de engañar
no quieras ocultar
que has pasado
sin tropezar.
Monstruo de papel
no sé contra quien voy
o es que acaso
hay alguien más aquí.

Creo en los fantasmas
terribles, de algún
extraño lugar.
Y en mis tonterías para
hacer tu risa estallar.
En un mundo descomunal
siento tu fragilidad.
Deja de engañar
no quieras ocultar
que has pasado
sin tropezar.
Monstruo de papel
no sé contra quien voy
o es que acaso
hay alguien más aquí.

Deja que pasemos sin miedo.
Antonio Vega



Me estremece esta canción.
Un día la atrapé y la hice un poco mía; cuando la escuché por primera vez pensé que bien podría haberla escrito, aunque seguro que no tan bonita.
Todos tenemos monstruos, y más de papel que de carne y hueso.
Pasemos, sin miedo.

martes, 15 de junio de 2010

Atracciones

Se acercó sigilosamente y no me di cuenta de su presencia hasta que sentí su aliento en mi cuello.
Habíamos coincidido varias veces, por el barrio, en alguna parada de autobús cercana o en la taberna que suelo frecuentar los martes por la noche.
Intuía algo poco claro. No lo sabría ni siquiera explicar. Una sensación de conocernos de hacía mucho tiempo; también una intuición de que seguiríamos encontrándonos.
Y una certeza: atracción.
Hay muchas personas que me han atraído o me atraen por motivos bien diversos. Cada caso es único y la atracción responde a peculiaridades, a veces, difíciles de explicar. O que no quiero explicar, más bien.
En este caso me atrían sus manos. Siempre me fijo mucho en las manos. Tengo una imagen bastante nítida de las manos de casi todas las personas que conozco.
Los gestos de sus manos, más bien. Enérgicos y acompasados. Unas manos grandes. Unas manos con poder. Pensé que con esas manos, sólo podría ser una persona interesante. Unas manos que tendrían muchas historias que contar.

Y esta tarde, en el momento en que más gente había en la taberna, he notado su aliento en mi nuca.
Me he girado, sobresaltada y ahí estaba ella, esa desconocida cotidiana.
- ¿Qué haces esta noche?
...
Me he quedado de piedra, muda, y al final le he contestado un "tengo que irme" apresurado.

Y ahora estoy aquí, preguntándome si han sido mis prejuicios los que me han hecho salir corriendo.
Si mi atracción no era la misma que su atracción.
O si realmente me he perdido escuchar historias interesantes esta noche.

viernes, 11 de junio de 2010

jueves, 10 de junio de 2010

Interrogatorio

Lo que obtengas de tus preguntas
serán mis respuestas
nadie dijo que fuese la realidad.
Y no existe una única realidad.
Si te atreves a preguntarme
tendrás que ser capaz 
de aceptar lo que te conteste.
¿lo serás?
A veces el silencio
es la única respuesta posible.
Tantas veces.
Si quieres que tu respuesta no se malinterprete
no respondas.
Esto es muy pesimista.
Preguntar todo
es como contarlo todo.
Aburre.
Me he quedado sin preguntas.
Ni respuestas.
Muchas veces.
Y ahora también.
Buenas noches!

miércoles, 9 de junio de 2010

Fran, Rosa, León y los demás

Desaparecieron de mi vista porque así tenía que ser.
Tantas veces me he preguntado qué habrá sido de ellos y ellas...
Me entretiene imaginarles un devenir feliz.
Aunque sé que es dificil.
Todos y todas tenían algo en común:
arrastraban un pasado oscuro, casi negro;
necesitaban una mano, un hombro, unos oídos y una boca
(aunque muchas veces ni lo sabían).
Con ellos aprendí a ser acogedora y firme a la vez.
En ese encuentro y desencuentro jugamos nuestras cartas.
Inolvidable descubrir cuánto, en el fondo, nos parecemos las personas.
Y de qué forma tan terrible podemos diferenciarnos.

Me enseñaron mucho más de lo que ellos podrían creer.
                                                Espero que su presente, cuando menos, sea habitable.