Dulce introducción al caos

Vivir y enredarse. Desenredarse y vivir más aún.

viernes, 26 de marzo de 2010

Cosquillas

Tener cosquillas es un estado de gracia.
No sabrías decir en qué momento empezaron, ni qué fue lo definitivo, pero ahí están.
Los días se aligeran y las noches se convierten en aliadas.
Te cambia la expresión de la cara, los ojos te brillan, estás más guapo o guapa.
Una especie de enajenación se apodera de tí, normalmente transitoria, con risa floja, sentimientos  a flor de piel, cierta hiperactividad y emotividad a la intemperie.
Provoca un estado placentero en el que todo parece conexión, todo cuadra, todo encaja.
Está escrito. Es casi magia.
Hay que ver la de cosas en común que tienes con esa persona. Y lo que te gusta.
Y cómo se cuela en tu pensamiento. Está casi siempre ahí.
Es la pieza perfecta para completar tu puzle.
Un estado de luz, esas cosquillas previas.
Tu perspectiva te dice que es en parte un espejismo, pero tú mandas a tu perspectiva al carajo!

Lo que quise decirle a mi amiga es que se deje mecer por ese estado de gracia y lo disfrute. 
Que vuelva a ser un poco ella-niña, que a ratos viene bien.
Después ya se verá; se instalará la realidad, otra realidad, poco a poco. 
Además ella es muy buena encarando realidades.

Para mí es un recuerdo hermoso. Las cosquillas que me ha hecho la vida en algunas ocasiones. Qué placer!
Nunca renunciaré a las cosquillas.
Espero que tú, amiga mía, tampoco.

lunes, 22 de marzo de 2010

Atardece, que no es poco

 El sol se asoma a la ventana, marzo 2010

Atardece y el sol se asoma, antes de irse a dormir, para mis ojos.
Pasa agua que limpia y arrastra mi pereza.
Y además es primavera.
No es poco.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Ada al Aire

Llegas y me provocas
y te respiro
y me respiras.
Me das la vida
me purificas
y también me crispas.
Me revuelves los papeles
y si los pierdo
estoy perdida.
Aire que quiero
aire que odio
aire que necesito, eres.

Y aquí
con mi brazo en alto
te espero
y a la vez te desafío:
ven, pero no te atrevas a venir.
Aire, aire...


Oda al Aire, por Victoria M. González
(Agaete, Gran Canaria)

domingo, 14 de marzo de 2010

Esta semana: Cine Realizado por Mujeres

Voy con retraso, pues empezó ayer...



Zaragoza, del 13 al 21 de marzo de 2010
Centro de Historia y Casa de la Mujer


El martes 16 se proyecta "Chaves, la memoria expoliada" que algun@s ya sabéis, me toca de cerca.
Es un documental que denuncia la destrucción del yacimiento neolítico de la cueva de Chaves (uno de los dos más importantes en la península ibérica).
Hace ya un año que se tuvo conocimiento de semejante barbaridad.
El documental recoge muy bien todo lo que rodea este vergonzoso expolio del patrimonio.

Si estás por Zaragoza, te animo a que vayas a verlo.
Merece toda la difusión.

Pensamiento bajo el puente

Es lo que tiene darse un paseo cámara en mano.
Puedes captar y compartir pequeños momentos,
pequeñas cosas, que hacen que el día termine más suavecito.
Feliz fin y comienzo de semana!

jueves, 11 de marzo de 2010

Mi cuarta piel

Me he hecho un abrigo para estos últimos zarpazos del invierno.
No deja pasar el viento ni el frío ni la humedad.
Así estoy calentita y contenta, esperando la primavera.
Mi abrigo es el mejor, pero la gente por la calle me mira:
vale, me pasé en las medidas y casi lo arrastro, es verdad,
además de que está hecho de mil retales que, seguramente,
les llaman la atención.
La gente, a veces, no sabe lo que quiere...
Y yo sé que no quiero pasar frío.

Piel con piel
se ve todo de otra manera.
Pero ahora
es tiempo de abrigos.

miércoles, 10 de marzo de 2010

26 céntimos no tienen la culpa

...de que hoy haya empezado el día con mal pie, pero la actitud de quen me los ha pedido, sí.

Entro en el banco, para ingresar el alquiler de un garaje.
Me aseguro de que no son las 10,30 pues sé que si llega esa hora fatídica, no eres nadie. No existes.
No tienes derecho a hacer esa gestión, aunque la persona que podría atenderte esté cruzada de brazos.
Estoy sola en la Caja. Frente a mí una mujer-trabajadora (¿??) hablando por teléfono.
Su conversación gira en torno a un premio que le han dado a su niño y tal y cual. 
Habla con un amigo.
Empezamos bien.
No se corta un pelo y sigue unos 3 o 4 minutos hablando de sus cosillas.
Se acerca un compañero y me mira. Sólo me mira. 
La que tengo yo en frente teclea de vez en cuando alguna letra; creo que pretende que parezca que está haciendo algo por la humanidad...
Cuelga, por fin.
Me atiende:  hace el ingreso.
Y me pide 26 céntimos.
????????????
No sabía yo que por ingresar dinero en efectivo en una cuenta hubiese que pagar...
Bueno, sé que hay que pagar por casi todo, pero esto es nuevo para mí.

Le digo que nunca me había pasado esto; nunca había tenido que pagar por hacer ese ingreso.
Me dice que siempre, entonces, me lo habían hecho mal.
Le pregunto el motivo.
Y me dice:
"Mira, para todo lo que no sean operaciones en efectivo, pasa por esa otra ventanilla"
Y se pone a hablar por teléfono.
........

Joder, con la que está cayendo, el montón de gente sin  trabajo que hay y tener que aguantar a impresentables así, cómodamente apoltronados en su sillón, mirándote desde su altura virtual...
Que no son los céntimos (que te cobren por todo cabrea, sí, mucho también), que es la manera de tratarte.
Y que un mal día lo tiene cualquiera.
Pero no me han quedado ganas de volver a comprobar si mañana lo tiene mejor.

Eres muy fea
(para contrarrestar el mal pie, unas risas)

(la funcionaria del otro día era ficción; ésta es real y no es que tuviese la mirada seca, no,
yo creo que se le había extendido ya al alma.
 Como dije, menos mal que hay pocos!)

lunes, 8 de marzo de 2010

Y por cierto...


Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia,
Hay mujeres que nunca reciben postales de amor,
Hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados,
Hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no.
Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro,
Hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad,
Hay mujeres atadas de manos y pies al olvido,
Hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad.
Hay mujeres veneno, mujeres imán,
Hay mujeres de fuego y helado metal,
Hay mujeres consuelo, hay mujeres consuelo,
Hay mujeres consuelo, mujeres fatal.
Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan,
Hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad,
Hay mujeres que exploran secretas estancias del alma,
Hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz.
Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo,
Hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol,
Hay mujeres que van al amor como van al trabajo,
Hay mujeres capaces de hacerme perder la razón.
Joaquín Sabina, 1986

Miradas

Tener la mirada seca es muy distinto a mirar secamente.
Entre las dos, sólo unos pasos.
Así me miró esta mañana una funcionaria -todo un tópico- mientras me pedía un montón de fotocopias de documentos absurdos, que yo no entiendo y que -intuyo- ella tampoco.

Hay personas que siempre miran por encima del hombro. Estén donde estén.
Fue una funcionaria pero podría haber sido una dependienta, abogado, conductor de autobús, ama de casa o vecino del tercero... Hay gente así en todos lados. Esa es la mala noticia.
La buena es que, aunque pueden estar en todos lados, son unos pocos.
Esquivarlos es un arte y a él me aplico, entre otras cosas.
Cuando alguien así se ha cruzado en mi camino, de entrada, me dedico a imaginarle en situaciones diversas:
cómo será desnudo? con un ataque de asma? le olerán los pies? y haciendo el amor? irá depilada bajo su modelito de marca? cómo se comportará cuando tenga delante a alguien como ella que la mire por encima de su hombro? sus miradas jamás podrán cruzarse...
Esto ya me ayuda a desdramatizar su amenaza visual.

Al ver la mirada de esta mujer, hoy por la mañana, no me ha dado tiempo de imaginarla en ninguna de esas situaciones a las que juego a veces, simplemente se me han agolpado en la memoria recuerdos de miradas así, de personas que me miraron con sequedad.
Y, como todo, los que practicaron mucho, acabaron por depurar su técnica y ahora ya no miran secamente.
Ahora su mirada es seca. Está seca. Se secó.
Espero, por su bien, que el daño sea reparable.

Os propongo gimnasia para vuestros ojos; 
mirar bonito
para evitar que se seque la mirada:

Fractal 2.4, por Marcos Rotllán