Dulce introducción al caos

Vivir y enredarse. Desenredarse y vivir más aún.

lunes, 28 de diciembre de 2009

De puntillas

Paso de puntillas por estos días...
... que no se me oiga, no se me vea, no se note mi presencia.

Están tardando en pasar más de lo que esperaba
pero no es que me moleste:
es que el tiempo funciona así,
lo demás son interpretaciones mías.

La verdad,
siempre me ha parecido todo un arte saber pasar de puntillas.
Yo a veces tropiezo,
porque todavía no lo domino.

Cuando controle las puntillas
pasaré a las acrobacias,
primero con y luego sin red.

Y después...
... después quizás me haga astronauta
o especialista de doblaje en películas de acción
o himalayista
o exploradora de los fondos oceánicos...
o... madre.

¿Quién sabe?
De momento, me conformaré con dominar
el pasar de puntillas por las cosas.

Quizás esta canción me ayude a ello.

lunes, 21 de diciembre de 2009

El espíritu de la Navidad...


(si quieres ver más de cerca el espíritu de la Navidad, pulsa sobre el dibujo)

Le bucher, por Freddo Sacaro

domingo, 20 de diciembre de 2009

Extravío


Comencé a viajar desde muy pequeña, al menos parte de mí.

Unos pensaban que era una niña muy especial, otros que, simplemente, estaba en la higuera.
Podía permanecer horas encerrada en el baño, muchas de ellas buscando dibujos concretos en las piedras de las baldosas de terrazo. Aún hoy, cuando entro en aquel aseo, veo una ballena, una vaca, una pipa de fumar y algunas formas más que ahora, sin verlas, no sabría decir.
También recuerdo pasar horas subida en el lavabo, con la bolsa de pinturas de mi madre, pintándome la cara como una auténtica mona. Me encantaba. Era muy presumida. Una cosa exagerada!
Otras veces me enredaba con un libro, leía y releía los párrafos que me gustaban cientos de veces.
También lloraba. Cuando algo me hacía enfadar, me encerraba. Recuerdo perfectamente el sonido del cerrojo (claka!) cuando pegaba portazo y me aislaba del mundo.
Allí le pregunté a mi madre si me quería más que a su hermana.
Allí hablamos de que estaba embarazada (ella) e íbamos a tener un hermanito.
Venía una chica peluquera a casa y me cortaba el pelo en ese sitio ... Todavía la odio, por los estirones.
Allí he perdido el sentido en alguna ocasión, del tiempo y del espacio.
He soñado, he pensado, he planificado, he escrito, he -incluso- vomitado.
He viajado, sin salir de aquellas cuatro paredes.
Allí he cambiado de piel.

Un amigo me escribió una vez: "tú fuiste la niña más curiosa, más rebelde y más cabezota que he conocido, eso no lo puedes cambiar".


Viajé tanto, en aquel baño de mi infancia, que todavía queda parte de mí que no ha regresado.


Por Freddo Sacaro

(un día de estos os hablaré de los artistas: Marcos, Freddo...)

sábado, 19 de diciembre de 2009

Delicatessen

Aven Ivenda

Cuando no me ve nadie, como ahora, gusto de imaginar a veces
si no será la música la única respuesta posible para algunas preguntas.
Antonio Buero Vallejo

jueves, 17 de diciembre de 2009

La esencia que adolece

Me gustan los juegos de palabras.
Hace un par de días, cuando escribía sobre el tiempo, la calle y la adolescencia, me vino a la cabeza una idea, una invención etimológica...

La adolescencia bien podría ser (que no lo es -ya lo sé- que igual algún purista se horroriza al leerme) "la esencia que adolece".

Si adolecer significa (entre otras cosas) "causar  dolencia o enfermedad" mientras que esencia es "aquello que constituye la naturalez de las cosas, lo permanente e invariable de ellas", yo me permito jugar con todo esto e invitarte a reflexionar:
¿no podría ser la adolescencia el momento de la vida en el que  nuestra esencia  misma  nos causa dolor,  enfermedad; sufre, lo pasa mal, quizás tratando de ver hacia dónde se dirige y  de definirse al final de una forma más clara?

Complicada y bendita adolescencia.
A veces creo que aún me dura...

Adolescencia... Hormonicas...
Pincha aquí (a ver si te acuerdas!)

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Y sin embargo

Hoy toca dúo prodigioso (para mí, claro, que por eso lo enlazo).
Y letra para identificarse (o no).
Preciosa letra!



Cuántas veces habré cantado a solas la parte de Olga Román, con su voz por debajo, tratando de imitarla!!
(esto... era... un secretillo!)

martes, 15 de diciembre de 2009

La calle. El tiempo. La adolescencia


Anteayer me crucé (en la calle) con alguien que ocupó mucho tiempo en mis sueños (adolescentes).
Hoy he hablado con una amiga que encontró hace unos meses (en la calle) a alguien (de la época de su adolescencia) también.
Encontró a ese alguien y lo recuperó.
Es curioso,
      lo circular del tiempo,
      las sorpresas que guarda la calle,
      y lo que da de sí una adolescencia. O dos.
Yo sólo me crucé. Quizás no había nada que recuperar.
Pero me miró. Y yo le miré. Y aparté la mirada.
¿Me reconocería?
Creo que aparté la mirada porque cuando ocupaba mis sueños, yo era tímida hasta lo patológico.
Y verle  fue deslizarme vertiginosamente en mi círculo vital hasta aquel momento.

Me alegra que mi amiga haya cerrado ese círculo.
Yo, por mi parte, voy a salir más a la calle, a ver qué pasa...

domingo, 13 de diciembre de 2009

El círculo (del tiempo)

[Si cuando nací me hubieran explicado que un día como hoy
estaría pensando en el momento en el que nací
no lo habría entendido.

Si ahora me dijesen que cuando nací
pensaba en un día como hoy
pensaría que a quien me lo dijese se le iba la olla.


Quizás no sea que el tiempo gira en círculos infinitos
quizás sólo sea yo, que me he dado la vuelta a mí misma.]


URÓBOROS


(del griego "ουροβóρος") es un símbolo ancestral que muestra a un gusano, una serpiente o un dragón engullendo su propia cola y formando así un círculo.
Expresa la unidad de todas las cosas, las materiales y las espirituales, que nunca desaparecen sino que cambian de forma perpetua en un ciclo eterno de destrucción y nueva creación, al igual que representa la infinidad.


Nota de domingo: una alegría ayer conocer a Ada Menéndez. Qué tía más maja!
Pequeñitos círculos que se van cerrando.


miércoles, 9 de diciembre de 2009

A alguien que espero no conocer nunca

No te molestes conmigo si te digo
que no me gustó conocerte
que me alegré cuando te alejaste
que no aprendí nada contigo
ni siquiera de ti.

No te enfades si te recuerdo
que no me gustó tu juego
que con el tiempo he aprendido
que perder todas las partidas
no es jugar.

No te inventes que me oculto tras las palabras
que me hago fuerte escondiéndome de ti.

No te creas
que todavía conservas algún poder sobre mí
que te pienso
que te echo de menos.

No te cabrees si te escribo
que fuiste lo peor que me pasó
que ni me acuerdo de ti
sólo hoy por un instante
para decirte lo que te digo.

Y en lo que te digo
sólo hay un deseo:
que no existas, que no seas
que no sueñes, que no vivas
que no te cruces nunca en mi camino
para no tener que decirte cosas
que todavía no le he dicho a nadie.



Enlazo, para quitar hierro, La Tuya.
A algunos de ellos los conocí un día.
Muy divertidos. No sé en qué andarán.
Yo aquí, enredada.

martes, 8 de diciembre de 2009

Poesía de verdad

Escribiría hoy cosas pero...
la letra de esta canción que escucho
cuenta mucho y mucho mejor que yo.
Dejo lo mío para otro ratillo.
Espero que nadie se ponga triste: yo no lo estoy.
Gracias, Antonio.

Tuve que correr

Fractal 1.13


Por Marcos Rotllán

De vuelta

A la vuelta de la esquina.
Dando vueltas.
Vuelta a empezar.
De vuelta de todo.
A vueltas.
Las vueltas de la vida.
No hay vuelta atrás.
Más vueltas que un pirulo.
Pasada de vueltas.

Sí, de vuelta.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Canción para un largo fin de semana

Voglio Volere
  -Ligabue-
Me gusta mucho esta canción.

Pongo la letra en italiano, por si a alguien le interesa.
Voglio un mondo comico voglio un mondo che faccia ridere
un cielo comodo e qualcuno s' affaccia a rispondere
Voglio svegliarmi quando voglio da tutti i miei sogni
Voglio trovarti sempre qui ogni volta che io ne ho bisogno
Voglio volere tutto cosi voglio riuscire a non crescere
Voglio portarti in un posto che tu proprio non puoi conoscere
Voglio tenere qualcosa per me qualcosa che sia per me per me
Voglio il tempo libero si ma libero proprio ogni attimo
e alzare il minimo con la vita che mi fa solletico
Voglio restare sempre sveglio con tutti i miei sogni
Voglio tornare vergine ogni volta che io ce ne ho voglia

Voglio volere tutto cosi voglio riuscire a non crescere
Voglio portarti in un posto che tu proprio non puoi conoscere
Voglio tenere qualcosa per me qualcosa che sia per me per me

Voglio volere io voglio un mondo all´altezza dei sogni che ho
Voglio volere Voglio deciderlo io se mi basta o se no
Voglio volere Voglio godermela tutta fin quando si può si può

Voglio un mondo comico che se ne frega se sembra ridicolo
Un mondo facile e paga lui e vuol fare lo splendido
Voglio non dire mai è tardi oppure peccato
Voglio che ogni attimo sia sempre meglio di quello passato

Voglio volere tutto così voglio riuscire a non crescere
Voglio portarti in un posto che tu proprio non puoi conoscere
Voglio tenere qualcosa per me qualcosa che sia per me per me
Voglio volere io voglio un mondo all´altezza dei sogni che ho
Voglio volere Voglio deciderlo io se mi basta o se no
Voglio volere Voglio godermela tutta fin quando si può si può

jueves, 3 de diciembre de 2009

Hojarasca

Otoño en el cañon de Añisclo, por moi
Estos días piso hojas
crujen
crepitan
vuelan
impulsadas por el aire que imprimen mis pasos.

Es una sensación de fortaleza:
nunca lo había pensado así
pero estos días me he dado cuenta.

Las hojas caídas recuerdan otro tiempo
en el que brotaron  yemas;
por eso el otoño tiene algo de nostalgia
algo de melancolía.

Pero lo que he descubierto últimamente
es que cuando una hoja ha caído
muestra y es a la vez testigo
de que el proceso se está cumpliendo.

El ritmo propio del árbol
marca sus estaciones
y las nuestras.

Su cambio de muda
le hará renacer más sano
más fuerte, mejor
más sabio
con más savia* quizás.

Y eso no es poco.

Me gustan los árboles, con toda su energía.
Me gusta cuando piso sus hojas caídas y las muevo al pasar.

La vida acecha en la hojarasca.


(*según la RAE, en su 2ª acepción: energía, elemento vivificador.)

martes, 1 de diciembre de 2009

Diciembre

Ya llegó.
Como suelo hacer, me he dibujado un calendario personalizado.
Y me faltan días...
Tengo ideas, proyectos, deseos, cosillas pendientes, varios quehaceres,
pequeñas zozobras y algún tiempo de desconexión...
Y la sensación de que diciembre, con todo esto, va a pasar volando,
casi de largo,
dejándome a un lado, como observadora del tiempo que se va.

Tenía ganas de frío*.
De frío por fuera.
Y ha llegado. Siempre acaba llegando.

Ahora sólo espero saber ir paso a paso.
Tener serenidad.
Que no se escapen los momentos. 
Que el frío de fuera, que de momento disfruto, no me encoja el alma.

Y que el invierno me llegue dulce.
Con tantos frutos como me trajo el otoño.

Que nos llegue.

Frío ( ... y cómo pasa el tiempo! )